miércoles, 28 de enero de 2009


¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz,
buena voluntad para con los hombres!

Lucas 2:14.

 


La reconciliación

       Un médico cuenta: «Un día antes de Navidad, cuando fui llamado a la sala de partos, hallé delante de la puerta a un marido que hacía meses que estaba separado de su mujer y no había querido saber nada de ella. Pero en ese momento yo no estaba al tanto de lo ocurrido. El hombre, pues, estaba indeciso y reflexionaba en lo que debía hacer.

       Después del alumbramiento sencillamente lo hice pasar y lo llevé hacia su mujer, quien tenía al recién nacido en los brazos. Ella miró cariñosamente a su marido. Tuve que salir unos minutos y al volver me acerqué a la cama. No dije nada, solamente tomé la mano del marido, la de la mujer y una manito del recién nacido, y puse mi mano derecha sobre las otras tres. Entonces nos miramos silenciosamente. Las palabras sobraban, porque padre y madre se miraban con ojos radiantes».

       El hecho de que un pecador se arrepienta, el que dos cónyuges se den una mano de reconciliación en esta tierra, prueba que el amor de Dios quebranta los corazones humanos, los lleva a entrar en razón, a reconocer sus faltas, los hace felices y dispuestos a amar.

       “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros” (Santiago 5:16). “Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor” (Romanos 13:9-10).



  


       El devocional diario, es editado por: "La Buena Semilla" 1166 Perroy (Suiza) © Copyright: Todos los derechos reservados. El texto enviado hoy es del día correspondiente al año pasado.  El texto del día de hoy puede leerse en nuestra página: LaBuenaSemilla.net  

       El equipo del ministerio Amen-Amen, Inc. se encarga de enviar este mensaje diariamente
por correo electrónico a 8.232 suscriptores.


       Recuerde que estamos para servirle con el fin de que usted consolide día a día mucho mas su relación con
Su Señor y Salvador Jesucristo, como a la vez ayudarle a usted a llevar el evangelio a todas las naciones.

       Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.   
Tercera carta de Juan, versículo 2.  


Tags: Devocional

Escrito por Desconocido @ 7:08  | Cristianismo
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Escrito por Invitado
lunes, 18 de enero de 2010 | 14:50
BUENAS TARDES, QUE LINDA REFLEXION EL TEMA DEL PERDON, O RECONCILIACION, CUANDO DE VERDAD AMAS A TU PROJIMO, SEA ESTE ESPOSO, HERMANO, AMIGO ETC. PERDONAS SETENTA VECES SIETE COMO LO PIDE CRISTO JESUS.
BENDICIONES.Chica